JOSEPH HAYDN
(1732 Rohrau, Austria – 1809 Viena, Austria)

Die Jahreszeiten

(Las estaciones) – Oratorio, Hob. XXI:3 (1799-1801)
Libretista: Gottfried van Swieten (1733-1803), basado en The Seasons de James Thomson (1700-1748)

I. La primavera
1. Introducción y recitativo (Simon, Lucas, Hanne): Seht, wie der strenge Winter flieht!
2. Coro de campesinos (mujeres, niñas, hombres): Komm, holder Lenz!
3. Recitativo (Simon): Vom Widder strahlet jetzt
4. Aria (Simon): Schon eilet froh der Akkermann
5. Recitativo (Lucas): Der Landmann hat sein Werk vollbracht
6. Oración, trío (Lucas, Simon, Hanne) y coro: Sei nun gnädig, milder Himmel!
7. Recitativo (Hanne): Erhört ist unser Fleh’n
8. Canto de alegría (Hanne, Lucas, Simon) con alternancia de coro de jóvenes (mujeres, niños, hombres): O wie lieblich ist der Anblick

II. El verano
9. Introducción y recitativo (Lucas, Simon): In grauem Schleier
10. Aria (Simon) y recitativo (Hanne): Der muntre Hirt
11. Trío (Hanne, Lucas, Simon) y coro. Himno de alabanza: Sie steigt herauf die Sonne
12. Recitativo (Simon, Lucas): Nun regt und bewegt sich alles umher
13. Cavatina (Lucas): Dem Druck erlieget die Natur
14. Recitativo (Hanne): Willkommen jetzt
15. Aria (Hanne): Welche Labung für die Sinne
16. Recitativo (Simon, Lucas, Hanne): O seht! Es steiget in der schwülen Luft
17. Coro: Ach! das Ungewitter naht
18. Trío (Lucas, Hanne, Simon) con coro: Die düst’ren Wolken trennen sich

PAUSA 20′

III. El otoño
19. Introducción y recitativo (Hanne, Lucas, Simon): Was durch seine Blüte der Lenz
20. Trío (Simon, Hanne, Lucas) con coro: So lohnet die Natur den Fleiß
21. Recitativo (Hanne, Simon, Lucas): Seht, wie zum Haselbusche dort
22. Dúo (Lucas, Hanne): Ihr Schönen aus der Stadt
23. Recitativo (Simon): Nun zeiget das entblößte Feld
24. Aria (Simon): Steht auf die breiten Wiesen hin!
25. Recitativo (Lucas): Hier treibt ein dichter Kreis
26. Coro de campesinos y cazadores: Hört! hört das laute Getön
27. Recitativo (Hanne, Simon, Lucas): Am Rebenstocke blinket jetzt
28. Coro: Juhhe, juhhe! der Wein ist da

IV. El invierno
29. Introducción y recitativo (Simon, Hanne): Nun senket sich das blasse Jahr
30. Cavatina (Hanne): Licht und Leben sind geschwächet
31. Recitativo (Lucas): Gefesselt steht der breite See
32. Aria (Lucas): Hier steht der Wandrer nun
33. Recitativo (Lucas, Hanne, Simon): Sowie er naht
34. Canción de las hilanderas (Hanne) con coro: Knurre, schnurre, knurre
35. Recitativo (Lucas): Abgesponnen ist der Flachs
36. Canción (Hanne) con coro: Ein Mädchen, das auf Ehre hielt
37. Recitativo (Simon): Von dürrem Oste
38. Aria y recitativo (Simon): Erblikke hier, betörter Mensch
39. Trío (Simon, Lucas, Hanne) y doble coro: Dann bricht der große Morgen an

La duración aproximada del concierto es de 1 h y 5′ para cada una de las partes con una pausa de 20′

Lina Johnson, soprano (Hanne)

Tilman Lichdi, tenor (Lucas)

Matthias Winckhler, barítono (Simon)

LA CAPELLA nacional DE CATALUNYA

SOPRANOS: Sara Brunel / Alexandrine Lerouge-Monnot / Irene Mas / Rita Morais / Maëlys Robinne / Lise Viricel · MEZZOSOPRANOS-CONTRALOTS: Eulàlia Fantova / Mariona Llobera / Agustina Lo Vecchio / Lara Morger / Patrícia Silveira · TENORS: Gerson Coelho / Martí Doñate / Oriol Guimerà / David Hernández / Ferran Mitjans · BAJOS: Kevin Arboleda-Oquendo / Lluís Arratia / Noé Chapolard / Oriol Mallart / Pieter Stas

Rochsane Taghikhani, ’coach’ de dicción lírica
Maria Mauri, correpetidora

Lluís Vilamajó, preparación del conjunto vocal

LE CONCERT DES NATIONS

VIOLINES PRIMEROS: Lina Tur Bonet, concertino / Elisabet Bataller / Guadalupe del Moral / Ignacio Ramal / Margueritte Wassermann · SEGUNDOS VIOLINES Mauro Lopes, jefe de segundos violines / Joanna Crosetto / Maria Roca / César Sánchez · VIOLAS David Glidden, jefe de violas / Éva Posvanecz / Nina Sunyer · VIOLONCHELOS Balázs Máté, jefe de violonchelos / Sophie Lamberbourg / Bianca Riesner · CONTRABAJOS Xavier Puertas, jefe de contrabajos / Jussif Barakat · FLAUTAS TRAVESERAS Charles Zebley / Eleonora Bišćević · OBOES Paolo Grazzi / Magdalena Karolak · CLARINETES Francesco Spendolini / Joan Calabuig · FAGOTS Joaquim Guerra / Adrià Sánchez · CONTRAFAGOT Katalin Sebella · TROMPAS Thomas Müller / Javier Bonet / Jairo Gimeno / Federico Cuevas · TROMPETAS Jonathan Pia / René Maze / Pedro de Souza · TROMBONES Elies Hernandis, alto / Frédéric Lucchi, tenor / Adrien Muller, bajo · TIMBALES Riccardo Balbinutti · PLATOS Isabella Rosini · BOMBO Francesco Parodi · PANDERETA (tambour de basque) Giovanni Nardo · TRIÁNGULO Ilaria Paolicelli

Luca Guglielmi, pianoforte & assistent de direcció

JORDI SAVALL, direccióN

COMENTARIo

por Ana María Dávila

Cuando Franz Joseph Haydn volvió definitivamente a Viena después de dos provechosas estancias en Londres –de enero de 1791 a julio de 1792, la primera; de febrero de 1794 a agosto de 1795, la segunda–, en su equipaje guardaba algo más que el sabor embriagador del éxito. También llevaba el germen de un nuevo proyecto musical que pronto cristalizaría en su grandioso oratorio Die Schöpfung (La creación), seguido de cerca por un segundo oratorio de carácter profano titulado Die Jahreszeiten (Las estaciones). Hoy, ambas obras conforman un excepcional díptico de la madurez del compositor y una de las muestras más excepcionales del género.

No era la primera vez que Haydn se acercaba a un género que tan brillantemente cultivó Händel. Pero fueron precisamente las grandes interpretaciones de los oratorios del autor de El Mesías que había escuchado durante su primera visita a Londres las que despertaron en el maestro austríaco la ambición de componer una partitura de similares dimensiones y que le diera una fama perdurable. La opción se le presentó gracias a Johann Peter Salomon, el empresario que le había llevado a Inglaterra y que, como regalo de despedida, o tal vez esperando que el obsequio acabara dando lugar a una tercera visita, puso en sus manos un manuscrito para un oratorio inspirado en El paraíso perdido, de Milton. Este material, adaptado y traducido al alemán por el barón Gottfried van Swieten (1733-1803), un noble neerlandés particularmente aficionado a la música, se convertiría más tarde en La creación. El éxito abrumador de la obra estimuló enseguida a Van Swieten para ofrecer a Haydn un nuevo proyecto a partir del poema Las estaciones (1730), del escocés James Thomson (1700-1748).

La monumental envergadura de la obra, que se había publicado en Hamburgo en 1754, obligó a Van Swieten a reducirla y transformarla radicalmente. De entrada, introdujo en ella tres personajes, inexistentes en el original, y se centró en los aspectos más descriptivos del poema. Además, trufó el libreto de indicaciones para que el compositor incluyera en la partitura todo tipo de sonidos descriptivos e imitativos de animales, como el canto de los pájaros o el croar de las ranas. Al parecer, estas demandas incomodaron profundamente a Haydn, que no dudó en tildarlas de «basura afrancesada». Igualmente, formuló comentarios sarcásticos respecto al hecho de poner música a unos versos de alabanza al esfuerzo y al trabajo. Todo ello, más la fatiga que experimentaba el compositor durante ese período, y que él mismo expresó en una carta, hizo que la obra tardara dos años en completarse, de 1799 a 1801. Las estaciones, Hob. XXI:3 se interpretó por primera vez en Viena, en el palacio del príncipe Schwarzenberg, el 24 de abril de 1801, en una presentación privada para los mecenas que la habían financiado. El estreno público tuvo lugar el 29 de mayo, en la Redoutensaal, y logró un éxito destacable, pero lejos del que había cosechado La creación.

Estructurado en cuatro partes que se corresponden con las estaciones del año, el oratorio está escrito para orquesta clásica tardía, coro de hombres y mujeres y tres solistas vocales que actúan como narradores: Simon, un agricultor (bajo); Hanne, su hija (soprano) y Lucas, un joven campesino (tenor). En la obra se alternan recitativos, arias, cavatinas y pasajes corales y de conjunto que configuran un amplio fresco musical descriptivo de la vida campestre a lo largo del año. La partitura, influida por la música folclórica y el singspiel, evidencia la capacidad del autor para crear evocativos paisajes sonoros y combinar una orquestación exuberante con la expresión dramática y la poesía.

Cada una de las partes se presenta definida por una introducción orquestal. Así, “La primavera” arranca con una impresionante obertura en sol menor que anuncia la huida del invierno y el renacimiento de la naturaleza. El movimiento, en forma de sonata, se desarrolla en un clima de tradición pastoral. El piccolo imita el silbato del campesino que labra el campo –un pasaje en el que Haydn cita un tema de su Sinfonía n.º 94– y toda la sección culmina con un canto de alegría y gratitud a Dios por el despertar de la vida. “El verano”nos describe un día completo. La orquesta nos anuncia la madrugada, el oboe evoca el primer canto del gallo y toda la naturaleza se pone en movimiento. El sol estival se convierte en fuente de energía vital para el ser humano, pero, atención, la naturaleza también puede esconder golpes impredecibles: estalla una gran tormenta, y truenos y rayos atraviesan el cielo. Poco a poco regresa la calma, el temporal se aleja y el sol se esconde. Las campanas del atardecer anuncian que es la hora del descanso mientras la música se llena con las voces de la naturaleza, incluidas las ranas que tanto disgustaron a Haydn.

Luminosa y melódica, la introducción de “El otoño” expresa la emoción del campesino ante la cosecha provechosa, y las voces de los solistas y del coro elogian el valor del esfuerzo como fuente de prosperidad. Hanne y Lucas protagonizan un dúo amoroso antes de que los campos ya labrados se llenen de la sonoridad estridente de una cacería. El capítulo otoñal se cierra con la embriagadora fiesta de la vendimia, en la que todo es alegría y desenfreno. “El invierno” está a punto de llegar. La introducción de la última parte nos ofrece un magistral paisaje sonoro, brumoso y desolado. Un viajero perdido se abre paso en medio de la nieve en busca de refugio. Alrededor del fuego, hombres y mujeres se entretienen en las horas muertas del invierno. Hanna y las mujeres cantan la Canción de las hilanderas (con versos del poeta alemán Gottfried August Bürger) y Simon entona un aria que nos recuerda la fugacidad de la existencia humana. El oratorio culmina con una grandiosa fuga, un canto de alabanza a Dios con un marcado trasfondo masónico.

Obra llena de optimismo y confianza, inspirada, imaginativa y vital, Las estaciones representa –junto a La creación– un punto culminante dentro de la magnífica y trascendental producción de Haydn, al tiempo que augura la sinfonía “Pastoral”de Beethoven y un Romanticismo que está a punto de llegar.

Con el apoyo de

Este concierto forma parte del proyecto YOCPA, (Young Orchestra and Choir Professional Academies), diseñado y dirigido por Jordi Savall y organizado por la Fundación JORDI SAVALL / Centre Internacional de Música Antiga Fundació CIMA, y que cuenta con la ayuda de la Unión Europea.

El proyecto ofrece oportunidades de formación y trabajo a nuevas generaciones de músicos. Esta formación se realiza a través de academias en las que se combina la labor pedagógica de músicos profesionales de gran trayectoria con el aprendizaje de músicos emergentes.

Como parte de la instrucción práctica, estas academias también ofrecen la oportunidad de actuar con los conjuntos dirigidos por Jordi Savall, La Capella Nacional de Catalunya y Le Concert des Nations, en diferentes salas de prestigio de Europa, además de la grabación de CD de los repertorios trabajados en las academias.

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